Entrevista al Rector de la UNQ, Dr. Alejandro Villar

Compartimos la entrevista realizada por el equipo de prensa institucional, al Rector Dr. Alejandro Villar, en donde expresa el compromiso de la UNQ para combatir la pandemia.

“Cuando todo arrancó nos propusimos tres objetivos: el primero fue cuidarnos, por eso, rápidamente, se dispuso el teletrabajo y se liberó de la obligación de asistir a todos aquellos que estaban en situación de riesgo o tenían que cuidar de alguien; el segundo fue colaborar, desde nuestros recursos humanos e infraestructura, con el freno de la pandemia; y el tercero, que no se pierda el cuatrimestre”, resume Alejandro Villar, rector de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). En esta línea, las autoridades de la Universidad han dispuesto un conjunto de acciones que funcionan a todos los niveles: un laboratorio con científicos de la Casa hará los diagnósticos de coronavirus de acuerdo al plan de descentralización que inició el Gobierno; una parte de su infraestructura funcionará como centro de aislamiento sanitario para que aquellas personas infectadas con coronavirus se recuperen de la mejor manera; la Escuela Secundaria Técnica prestará su cocina para que los vecinos de la zona puedan recibir raciones diarias de comida; y, como si fuera poco, las clases comenzarán, dentro de la emergencia pedagógica, el 6 de abril, mediante una plataforma virtual que procurará que ningún estudiante pierda su cuatrimestre. A continuación, el Rector narra en qué consiste cada una de las acciones pautadas y adelanta “vamos por buen camino”.
  
-La UNQ tiene la infraestructura, las tecnologías y los recursos humanos para realizar diagnósticos de coronavirus. ¿Cuándo comenzarán a hacer los tests?

-Cuando empezaron a surgir las limitaciones que tenía el Instituto Malbrán para afrontar la gran cantidad de análisis que Argentina debe realizar, nuestros científicos nos comunicaron que estábamos en condiciones de dar una mano. Luego conversamos con el Ministerio de Salud provincial y ellos aprobaron esta situación. Por nuestra parte debimos acondicionar un sector de la UNQ con laboratorios específicos –habitualmente destinados a las tareas de transferencia– que pudieran cumplir con las normas de seguridad y calidad necesarias. Son los docentes-investigadores de la casa quienes se harán cargo del trabajo técnico. Hoy en día estamos a la espera de que las autoridades gubernamentales, a través de sus organismos del área, nos especifiquen cuando comenzar. 

-Qué bueno que el gobierno bonaerense confíe en las universidades públicas…

-La del gobierno actual es una postura absolutamente opuesta a la administración anterior. Tanto el gobernador como su jefe de gabinete son hombres de la Universidad. Se trata de gente que entiende la importancia de la educación superior y conoce muy bien el potencial que hay. No solo están abiertos a nuestras propuestas sino que ellos mismos instalan un contacto permanente; para nosotros es un orgullo haber sido elegidos. En esta oportunidad, las universidades nos hemos puesto al servicio de las instituciones nacionales, provinciales y municipales que están liderando el combate contra la pandemia. Estoy en contacto todo el tiempo con los rectores del país, articulando propuestas y compartiendo experiencias.

-Además del conocimiento y el talento de sus investigadores, la UNQ pondrá a disposición sus instalaciones para pacientes infectados. ¿Podría contar un poco más al respecto?

-El Municipio nos solicitó ocupar algunas aulas para poder generar un centro de aislamiento sanitario como se están armando en otras instituciones. El fin es que puedan asistir aquellas personas que tengan Covid-19 y que, aunque presenten una sintomatología leve, requieran ser aisladas para no contagiar a sus familiares y seres cercanos y no cuenten con disponibilidad para ese fin en sus viviendas. Será un esquema de servicio ambulatorio para ciudadanos que recibirán un control sanitario, pero no comprenderá aquellos casos que demanden una atención de mayor complejidad. En estos casos, el servicio lo otorgarán los centros de salud creados para esos efectos.

-¿Se recibirá a personas en situación de calle?

Hemos dispuesto unas 22 aulas y según nuestros cálculos entran más de 100 camas. El Municipio se encargará de su puesta a punto mientras que nosotros nos hemos ocupado de aislar el sector para que el personal pueda moverse con toda tranquilidad. No necesariamente será gente en situación de calle, sino también que viva en su casa pero se encuentre hacinada. Sabemos bien que el hacinamiento es uno de los flagelos que tenemos en el conurbano bonaerense y que perjudica, específicamente, a los sectores populares. Imaginate que se enferma un miembro en un grupo familiar de cinco personas; al rato, con facilidad, se infectará el resto. En estos escenarios estamos pensando cuando decimos que son tiempos en los que hay que colaborar porque también las consecuencias pueden afectar a la comunidad de nuestra universidad que, en su gran mayoría, vive en la zona. El propósito de máxima es achatar la curva y tratar de evitar que esta pandemia se expanda para que el sistema de salud pueda atender a los pacientes de manera gradual, sin colapsar.   

-Es muy positivo que en un momento de crisis, las instituciones se fijen primero en los que peor la están pasando…

-Esa es la meta principal de la estrategia del gobierno en sus tres estamentos, tanto a nivel sanitario como económico. El impacto de la crisis sobre los sectores populares venía siendo muy difícil de sortear y ahora, con este problema, será peor. En este sentido también nos involucramos ya que pusimos a disposición la cocina de nuestra Escuela Secundaria Técnica. Nuestro personal está cocinando para la gente del barrio con insumos que provee la Municipalidad; las organizaciones sociales del territorio son las que coordinan la entrega y los turnos para que no asista mucha gente a la vez. Estamos más que satisfechos: en el primer día se entregaron casi 600 raciones. Nos pusimos la misión de atender la emergencia social junto a la sanitaria, aspecto que diferencia muchísimo a nuestras instituciones respecto de lo que sucede en los países centrales.

-De modo que la UNQ presta su infraestructura, sus científicos y su cocina. Una estrategia de corte integral. ¿Alguna propuesta más en carpeta?

-Incluso, muchos de nuestros estudiantes quieren colaborar en los barrios, pero aquí hay que tener recaudos porque todos debemos estar en cuarentena. De modo que hay más acciones que podrían ser útiles pero que hoy están descartadas por el contexto de aislamiento preventivo. Estamos articulando con referentes de la Unión Industrial, la Economía Social y Solidaria y del sector productivo para que las enfermeras y los médicos que asistan a la UNQ puedan contar con todos los insumos (ropa adecuada, barbijos, etc.) para atender a los pacientes. También es importante destacar que el laboratorio dirigido por Daniel Ghiringhelli trabaja junto a otro de la Universidad Nacional de San Martín, en la elaboración de un kit de diagnóstico precoz.

-Aislamiento y diagnóstico, las dos líneas de acción que el mundo escoge ante la ausencia de vacuna. Por último, además de las medidas de contención y colaboración, la UNQ comenzará sus clases presenciales, esta vez bajo la modalidad virtual, el 6 de abril y representa todo un desafío.  

-Cuando advertimos que este escenario de conflicto se profundizaba decidimos trabajar muy fuertemente para que cada una de las 1600 comisiones presenciales que comenzaba el cuatrimestre dispusiera de un aula virtual para poder trabajar. Un esfuerzo muy grande de parte de la Secretaría de Gestión Académica que ya logró tener todas las aulas subidas y asignadas. Un tiempo de antelación considerable para que aquellos docentes que no están familiarizados con el campus puedan hacerlo. Hay tutoriales específicos y habrá asistencia para profesores y alumnos. Existe un programa de voluntariado para que los estudiantes avanzados acompañen a los del ciclo introductorio en este camino de excepción a través de la virtualidad. Para nosotros lo más importante es que se puedan dictar los conocimientos mínimos y esenciales en cada asignatura para que no se pierda este cuatrimestre. Esperamos cumplir con todos los objetivos que nos pautamos, vamos por buen camino.

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